« ¿A qué le vamos a temer?, ¿a qué le podemos temer? Dediquémonos a trabajar y veremos cómo le vamos a encontrar las soluciones, (…) tenemos la seguridad de que con ustedes las vamos a encontrar».
Al recordar las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución, los campesinos cubanos ratifican el compromiso con su legado de producir más alimentos para el pueblo, cuando este 13 de agosto celebramos el centenario de su natalicio.
Al darnos la tierra, Fidel cumplió nuestros sueños y nos hizo personas de bien, hay que seguir produciendo y cultivando las fincas en esta importante misión, en especial en tiempos difíciles, proclamaron los integrantes del movimiento cooperativo y campesino, convocados a buscar las estrategias para seguir produciendo, a pesar de las carencias que les impone el bloqueo del Gobierno de los Estados Unidos.
A su favor, hoy están las transformaciones económicas y sociales recientemente aprobadas, las cuales incentivan una mayor gestión de las cooperativas que las sitúan en muchas mejores condiciones para enfrentar los actuales y venideros desafíos.
Han de contribuir a un notable incremento en el protagonismo de estas, en el escenario nacional, con la autonomía para la adquisición de insumos y comercialización de sus producciones.
Tales regulaciones desatarán nudos que estimularán la diversificación agrícola y por tanto mayores disponibilidades de bienes y servicios para el pueblo.
El decreto ley Modificativo del Decreto Ley no. 76 de las Cooperativas Agropecuarias regula la constitución, organización, integración y funcionamiento de las mismas, a partir de la necesaria actualización, en correspondencia con las transformaciones económicas y sociales.
El eje temático no. 7 del Programa de transformaciones económicas y sociales se enfoca en medidas para incentivar la recuperación agrícola. En ese sentido, indica transformar el modelo de gestión de las cooperativas con acciones como la autorización a importar y comercializar combustibles como insumos.
A su vez, les otorgan facultades para realizar comercio exterior de forma directa para las exportaciones de sus productos, y las importaciones de insumos y tecnologías agropecuarias y se les permite gestionar directamente financiamientos externos para producciones exportables, que sustituyan importaciones y para las inversiones.
Las nuevas disposiciones contribuyen a que las cooperativas abran cuentas bancarias en el exterior y en bancos cubanos, tanto en pesos como en divisas.
