Desde la incursión del boxeador Esteban Aguilera Leyva en los Juegos Olímpicos de Roma 1960, hasta la más reciente participación de la ciclista Arlenis Sierra Cañadilla en París 2024, incontables acontecimientos han marcado al deporte de Granma.
El solo hecho de competir en la primera cita bajo los cinco aros, tras el triunfo revolucionario de 1959 y cuando aún ni se avizoraba la creación de la provincia, el pugilista manzanillero signó el inicio de una rica historia para el movimiento atlético aquí.
Mencionar cada suceso trascendental no sería aconsejable, pero sí aquellos que, durante los últimos 50 años, dejaron una huella imborrable en los habitantes de esta tierra y que por su significación merecen ser recordados.
DAIMA ABRIÓ LA SENDA
El voleibolista jiguanisero Carlos Dilaut Reytor, al intervenir en la cita de Munich 1972, siguió tras esos pasos, al igual que el tirador Adelso Peña Teruel (Moscú 1980), el pesista José Heredia Ledea (Barcelona 1992), el voleibolista de playa Juan Rosell Milanés y el boxeador Yovanis Aguilera Zamora (Atlanta 1996).
Ellos marcaron el comienzo de un largo camino y, hoy, al cabo de medio siglo, se atesora una estela de conquistas, inimaginable décadas atrás. Era un buen preludio, no solo porque se hacía más notable la representación granmense en citas bajo los cinco aros, también porque terminaba la sequía de premios.
Fue la yudoca Daima Beltrán Guisado quien abrió esa senda, cuando en Sidney 2000 conquistó una presea de plata. Aquel 22 de septiembre, la medialunera no hizo otra cosa que confirmar vaticinios, tras coronarse en los campeonatos mundiales de París 1997 y Birmingham 1999, y conseguir bronce en Chiba 1995.
Así se inscribía como la primera medallista de Granma en Juegos Olímpicos. “Si voy a Atenas, es para mejorar o igualar este resultado”, comentó a La Demajagua, durante el recibimiento en su pueblo natal.
La fornida no defraudó. Cuatro años después, volvió a pellizcar el oro en la urbe helénica. Allí cayó en la pelea por el título ante la japonesa Maki Tsukada. Y aunque no pudo acceder a la cúspide, coqueteó con ella.
Daima integró la más excelsa generación de yudocas cubanas, junto a Legna Verdecia, Sibelis Veranes, Driulis González… y bajo la conducción del entrañable profesor Ronaldo Veitía.
LA PISTOLA, EL PRIMERO Y EL ÚNICO
Por cierto, en Atenas 2004 prosiguió la cosecha y llegó ese momento cumbre para el deporte granmense por intermedio de Manuel Vega Tamayo, monarca con la selección cubana de béisbol.
La Pistola ya había hecho realidad el sueño de asistir a un certamen bajo los cinco aros; además, en la cuna del olimpismo emergió como el primer y único atleta granmense en titularse, hasta nuestros días.
De paso, el niquereño ayudó a fraguar esa hazaña para el béisbol cubano, aquel 25 de agosto, cuando la selección venció 6-2 a Australia en la gran final. Un éxito con doble significación porque en la versión anterior había perdido el título ante Estados Unidos.
YANELIS, CERCA DEL TÍTULO
En la capital de Grecia, otra representante de Granma también subió al podio, la taekwondoca Yanelis Labrada Díaz (49 kg), quien arribaba con el aval del segundo puesto, un año antes, en el Campeonato Mundial de Garmisch-Partenkirchen, Alemania.
La manzanillera consolidó un lugar en la élite, al encaramarse en el podio ateniense. El 28 de agosto, salió en busca de un sueño y lo consiguió. Luego de derrotar a cuanta rival encontró en su camino, antes de perder la discusión del título frente a la taipeyana Chen Shih Hsin.
Pero el revés 4-6 la privó de su anhelo. “Había trabajado para ganar el oro, ella es una peleadora de mucho poder y me sorprendió con dos ataques…”, explicó a la Agencia de Información Nacional (ahora, Agencia Cubana de Noticias).
PLATA DE DESPAIGNE
El beisbolista Alfredo Despaigne Rodríguez también figura entre los medallistas en Juegos Olímpicos. En Beijing 2008, formó parte del equipo que vio esfumarse el metal dorado, en un santiamén.
Durante el partido decisivo frente a Corea del Sur, su compañero Yulieski Gourriel bateó para doble play, cuando Cuba amenazaba con las bases llenas y perdía 2-3.
De golpe y porrazo se evaporaban las ilusiones de regresar a la cima. De todas maneras, Despaigne agrandaba su trayectoria sobre los diamantes y también la de su provincia.
EL BRONCE IMPENSADO DE CÁMBAR
El sexto lugar que le había deparado la justa de Beijing 2008 era la principal credencial que presentaba, cuatro años después, el pesista Iván Cámbar Rodríguez (77 kg) en los Juegos Olímpicos de Londres.
Al irse en blanco del Campeonato Mundial de París 2011, el riocautense ya comenzaba a pensar seriamente en el retiro. Además, su presencia en el quirófano, en más de una ocasión, suponía una actuación sin tanto brillo en su segunda incursión olímpica.
Sin embargo, en la capital británica se reencontró con su forma óptima y rozó los mejores registros de su carrera (160 kilos en arranque y 196 en envión), al levantar 155 kilos y 194, respectivamente.
Mientras, apartaba el trauma de las lesiones que por mucho tiempo lo acompañó, Iván resurgía con un biatlón de 349 kilos y una impensada medalla de bronce, “una sensación inolvidable, aunque al otro día fue que comencé a interpretar lo que había hecho”, dijo a La Demajagua, quien regresó la halterofilia cubana al podio olímpico, tras 16 años de ausencia.
LA RECOMPENSA DE MISLEYDIS
Saberse medallista olímpica, después de colgar la “bala”, sigue siendo el mejor premio a su carrera atlética. Sin embargo, Misleydis González Tamayo no tuvo el privilegio de subir al podio, porque dos tramposas se lo impidieron en Beijing 2008.
Ni haber estampado en el majestuoso Nido de Pájaro lo más sobresaliente de su trayectoria, en cuanto a marca se refiere, le alcanzó. Entonces, el envío de 19.50 metros, apenas le sirvió para ubicarse en cuarto lugar y coquetear con las preseas.
Pero el tiempo recompensó a la oriunda de Malvango (poblado rural de Bayamo). Nueve años después, mereció un metal plateado y, de paso, elevó a seis el número de atletas granmenses premiados.
Las pruebas antidoping atraparon a las bielorrusas Nataliya Khoronenko-Mikhnevich y Nadezhda Ostapchuk, plata y bronce, en ese orden, “nunca lo sospeché”, dijo vía WhatsApp, desde su casa en el municipio de Jaruco, Mayabeque.
DE MONTERO A LOS ALAZANES
Otros sucesos también siguen vivos en la memoria de los granmenses, como la coronación del luchador René Montero Rosales (estilo libre) en el Campeonato Mundial de Teherán 2002. En ese listado también aparece Ludia Montero Ramos, primera pesista cubana que alcanzó medallas en una cita del orbe, cuando en Pattaya 2019 ganó dos de plata (arranque y total).
Asimismo, sobresalen los multicampeones en Juegos Panamericanos, desde el luchador Amadoris González Labrada hasta la ciclista Arlenis Sierra Cañadilla, aunque solo Daima Beltrán eslabonó tres triunfos consecutivos (Mar del Plata 1995, Winnipeg 1999 y Santo Domingo 2003). El remero cautocristense Yunior Pérez Aguilera acumula, asimismo, más de un premio dorado en citas continentales, al igual que Misleydis González e Iván Cámbar.
En ese recuento, sería imperdonable olvidar los cuatro títulos de los Alazanes en series nacionales de béisbol (SNB). Coincidentemente, el primero llegó solo dos meses después de cumplirse 40 años de la creación de la provincia.
Aquella tarde del 22 de enero de 2017, en el estadio bayamés Mártires de Barbados, un equipo de Granma levantaba -por primera vez- el trofeo de campeón. Pero esa victoria de la edición 56 no fue la única; después, llegaron otras tres para colocar al territorio entre los más premiados de las SNB.
Bajo la égida de Carlos Martí Santos, los Alazanes escribieron páginas gloriosas e inolvidables. Por cierto, el timonel archiva el récord de victorias en la pelota cubana; además, ganó las cinco finales que protagonizó.
Granma también hizo historia en el béisbol nacional, cuando inscribió al conjunto de Bayamo como el primero de Cuba en jugar una Serie Mundial de las Pequeñas Ligas, durante la versión de 2023, en Williamsport, Pensilvania, Estados Unidos.
Igualmente, han retumbando los atletas en situación de discapacidad. En ese breve repaso, descuellan los multicampeones Leonardo Díaz Aldana y Lorenzo Pérez Escalona, los que más lejos llegaron.
Leonardo y Lorenzo no dejaron escapar nada en los escenarios internacionales más exigentes. Ellos encuentran el relevo en los parapesistas Amalia González Jiménez, Daynelis Vázquez Batista y Enmanuel González Rodríguez.
