
La rama cañero-azucarera granmense acomete con celeridad las producciones diversificadas como alternativa con la que enfrentan el negativo impacto del cerco energético y el recrudecido bloqueo del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba.
Sus colectivos obreros se han volcado a las siembras de primavera en los cultivos varios, para mediante el autoconsumo abastecerse de granos, viandas y hortalizas, mientras suman a las cosechas, los acopios de leche y carne vacuna con destino a la Industria Láctea, el Comercio Interior y el consumo social.
Sobresale en los compromisos, la plantación de 840 hectáreas de arroz, plan que van cumpliendo al 90 por ciento con destaque para las empresas agroindustriales Arquímides Colinas, de Bayamo y Bartolomé Masó, en el municipio de igual nombre.
Mientras, exhiben atrasos en los cultivos de la caña, plátano y yuca, plantaciones en las que han de redoblar los esfuerzos para avanzar en su imprescindible recuperación.
Al unísono las entidades empresariales han avivado una red de servicios que transforma los espacios donde pueden adquirirse alimentos para el hogar con precios por debajo al mercado, además de una alimentación balanceada en los comedores.
Otras producciones son las elaboraciones de carbón vegetal, melao, vinagre, raspaduras, dulces de almíbar, caldosas y otros alimentos sólidos que se ofertan en puntos de ventas a la población.
