
Con la música cubana y la memoria histórica como hilos conductores, concluyó en Bayamo, este 20 de Octubre, Día de la Cultura Cubana, la XXXII Fiesta de la Cubanía, el más importante acontecimiento cultural del país, bajo el lema “Nuestro destino, la Patria”.
La jornada final, como cada año, coincidió con el aniversario del estreno popular de La Bayamesa, pieza de Perucho Figueredo devenida Himno Nacional, y el cierre estuvo a cargo de la orquesta Aragón, en el teatro Bayamo, pues fue necesario trasladar el concierto a ese escenario, por las lluvias que afectaron a la capital de Granma.
En esta ocasión la música tuvo un papel notable, pues el programa incluyó el concierto inaugural, a cargo de la orquesta Típica Original de Manzanillo, en la Plaza del Himno; un mano a mano entre María Victoria Rodríguez y José Alberto “El Ruiseñor”, y un concierto de Cándido Fabré y su Banda, a propósito del aniversario 33 de la agrupación.
El evento teórico Crisol de la Nacionalidad Cubana sesionó como el corazón académico de la XXXII Fiesta de la Cubanía, que se ha consolidado por más de tres décadas como su “columna vertebral intelectual”.
La Fiesta, que comenzó el día 17, promovió también, teatro, literatura, cine y artes visuales, todo con el propósito de defender la identidad nacional desde el arte y la participación popular.
La cita rindió homenaje a figuras y acontecimientos clave de la historia y la cultura de Cuba, como el Comandante en Jefe, Fidel Castro, en su centenario; el patriota bayamés Francisco Vicente Aguilera, en el aniversario 205 de su nacimiento, y el cumpleaños 100 del cineasta Julio García Espinosa.
También, rememoró el trascendental discurso de Fidel conocido como Palabras a los intelectuales, pronunciado el 30 de junio de 1961 en la Biblioteca Nacional José Martí, y la fundación de la Uneac, el 22 de agosto del mismo año, en el Salón de los Embajadores del Hotel Habana Libre, a seis décadas y media de ambos acontecimientos.
Asimismo, reconocieron la trayectoria de la historiadora Doctora en Ciencias Olga Portuondo Zúñiga y al Doctor Armando Hart Dávalos, uno de los principales impulsores de la Fiesta de la Cubanía.
Las tradiciones ocuparon un lugar central, con música de órgano, repentismo, espacios dedicados a la gastronomía de la serranía granmense y de la zona costera, entre otras expresiones de la cultura.
Este 20 de octubre, la gala por Día de la Cultura Cubana, en la Plaza del Himno Nacional, dirigida por Juan Alberto Ante, recorrió sucesos significativos de la historia nacional y contó con la actuación del sexteto Virama, el grupo Ébano, el Coro Profesional de Bayamo, la Banda Provincial de Conciertos y el Ballet Folklórico de Granma, entre otros artistas del territorio.
En las palabras centrales, el investigador y ensayista bayamés Ernesto Limia Díaz, subrayó que quienes se alzaron en 1868 ya portaban “una cultura que era cubana, de raíz ibérica y africana, con vocación universal y la justicia como precepto”.
Limia Díaz es autor de valiosas obras, como “Cuba entre tres imperios: perla, llave y antemural; “Cuba libre: la utopía secuestrada”, “Cuba ¿fin de la Historia?, apenas el principio”, “Sombras de la Guerra Fría: 1929-1968” y “Patria y Cultura en Revolución”.
