
Galardones, libros, monumentos, instituciones culturales, denominaciones numismáticas y filatélicas han rendido homenaje al célebre escritor español Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616), autor de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha… ¡Hasta un sistema planetario lleva su nombre!
El manco de Lepanto, fallecido hace 410 años, el 22 de abril, ha despertado tanto interés a lo largo de esos cuatro siglos que, incluso, el Diccionario de la Lengua Española dedica un término para el estudio sostenido de la vida y obra de Cervantes y su influencia en las letras: «Cervantismo».
Se entiende por cervantistas, entonces, a quienes se dedican a ilustrar y comentar ampliamente su obra: más de un centenar de intelectuales reconocidos a lo largo de la historia, sin contar a quienes lo elogiaron en alguna que otra ocasión, ni a los que han traducido su obra en casi todos los idiomas.
El autor, y su Quijote, han estado más presentes de lo que él siquiera pudo imaginar –murió en relativa pobreza–, pues su genio sigue iluminando a los estudiosos de la literatura y de la lengua española, que se considera «la lengua de Cervantes».
En Cuba, en la obra de figuras de nuestra cultura se encuentran expresiones de ese interés, y muchas de ellas constituyen estudios sobre la presencia y los aportes de la obra del manco de Lepanto en la Isla.
Entre esas muestras se pueden consultar los discursos emitidos por la televisión española, de los tres premios Miguel de Cervantes –el más alto galardón que se otorga en la lengua española– con que cuenta la Isla: Alejo Carpentier (1977), Dulce María Loynaz (1992) y Guillermo Cabrera Infante (1997); quienes, al recibirlo, no vacilaron en expresar su admiración cervantina.
