
Este 8 de junio, Cuba celebra el Día del Jurista, una fecha que se dedica a reconocer la labor de quienes practican el ejercicio del Derecho y contribuyen a fortalecer la legalidad, la protección y garantía de los derechos ciudadanos.
Hoy con orgullo se festeja este día en que todos los juristas ven reflejados sus sueños de justicia y libertad, en los hombres y mujeres encargados de cumplir y hacer cumplir las leyes cubanas con la mayor justeza.
La fecha es escogida porque un 8 de junio de 1865, Ignacio Agramonte y Loynaz, defendió su tesis de grado para recibirse como Licenciado en Derecho Civil y Canónico. En ella planteó una asociación entre el orden y la libertad, como representación de los intereses y las acciones de los individuos entre sí. Obtuvo la calificación de Sobresaliente, en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana.
Efectuado el último examen el 24 de agosto de 1867 trabajó por un tiempo en La Habana como Juez de Paz del Barrio de Guadalupe y para un bufete particular.
Es este un hecho histórico que marcó el inicio de una tradición jurídica comprometida con la verdad y la independencia. Agramonte era fiel defensor de la eliminación de la esclavitud y aspiraba a una república democrática.
Ignacio Agramonte y Loynaz, Mayor General del Ejército Libertador cubano conocido como «El Mayor» fue uno de los líderes más sobresalientes de la Guerra de los Diez Años y considerado el más grande patriota de la provincia de Camagüey.
Organizó la célebre caballería camagüeyana, al frente de la cual alcanzó grandes victorias contra las tropas colonialistas españolas.
Por su elevado prestigio político y encendida oratoria, resultó electo en la Asamblea de Guáimaro como representante a la Cámara y Secretario de la misma, posición a la que renuncia en 1869 para ocupar el cargo de Mayor General de la División de Camagüey, al comprender que el problema fundamental de Cuba era el de la guerra y no el de la política.
Inicialmente se denominó Día del Abogado, por la costumbre de la época de llamar Abogado a todos los juristas, pero después del triunfo de la Revolución Cubana en 1959 pasó a nombrarse, con más propiedad, Día del Jurista.
