
La curiosidad llegó primero. Después, las preguntas, las risas y ese silencio atento de quienes descubren que sus ideas también pueden convertirse en imágenes.
Esta semana, adolescentes de 11, 12 y 13 años de la Secundaria Básica Arístides Pérez Palomino, de San Pablo de Yao, tuvieron su primer encuentro en la Televisión Serrana, como parte de la implementación en Granma de los Kits de adolescentes de expresión e innovación.
El proyecto propone mucho más que aprender a utilizar una cámara o conocer los pasos de una producción audiovisual. Se trata de abrir un espacio para que los adolescentes observen su entorno, conversen sobre aquello que les preocupa o les interesa y encuentren maneras creativas de contarlo.
Diseñados por UNICEF, con el apoyo de la Unión Europea, estos kits constituyen una herramienta pedagógica y participativa destinada al trabajo con jóvenes que viven en contextos complejos. Su propósito es estimular la expresión, la participación y el pensamiento crítico mediante actividades que combinan el diálogo, la investigación y la creación.
Durante varias semanas, los estudiantes abordarán temas seleccionados por ellos mismos. La vida en la comunidad, las relaciones entre compañeros, el cuidado del medioambiente, los sueños de futuro y las tradiciones locales pueden convertirse en punto de partida para pequeñas piezas audiovisuales.
En la primera jornada, el entusiasmo se mezcló con la timidez propia de los comienzos. Algunos se animaron a hablar; otros prefirieron observar y escuchar. Sin embargo, todos compartieron una certeza: allí tendrían la posibilidad de contar desde sus propias miradas.
En un territorio donde las montañas marcan el paisaje y las distancias pueden dificultar el acceso a determinados espacios culturales y tecnológicos, la Televisión Serrana vuelve a funcionar como puente. Su experiencia en la formación audiovisual comunitaria ofrece a los adolescentes la oportunidad de acercarse a una herramienta que, más que reproducir imágenes, permite construir memoria, identidad y participación.
Cuando concluya el proceso, las pequeñas obras audiovisuales serán el resultado visible de un aprendizaje colectivo. Pero el logro principal estará en otra parte: en que niñas y niños comiencen a reconocerse como protagonistas de sus historias y participantes activos de su comunidad.
