
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, afirmó este lunes que “no hay ninguna solución militar” para Cuba y pidió un “diálogo constructivo” tras las reiteradas amenazas de invasión lanzadas este año contra el país caribeño por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“Estamos muy preocupados por la situación humanitaria en Cuba y creemos que no hay ninguna solución militar que se pueda buscar para Cuba. Necesitamos un diálogo constructivo para garantizar que el pueblo cubano no sigue sufriendo de manera tan dramática”, declaró Guterres en una rueda de prensa en la sede de la ONU en Nairobi.
Guterres hizo estas afirmaciones después de que Trump dijera el pasado día 1 que tomará el “control” de Cuba “casi de inmediato”.
En un encuentro con aliados políticos y empresarios en la Florida, el mandatario afirmó que, una vez finalizado el conflicto en Oriente Medio, el portaviones USS Abraham Lincoln sería desplazado hacia el Caribe como parte de un operativo naval para presionar a Cuba hasta la rendición.
Ese mismo día, firmó otra orden ejecutiva para imponer nuevas medidas coercitivas ilegales contra Cuba. A finales de enero había firmado otra imponiendo un bloqueo energético bajo amenaza de castigar con aranceles a países que suministren petróleo a la isla, que solo ha recibido en meses un buque, el ruso Anatoly Kolodkin, que llevó 100 000 toneladas en marzo.
La orden ejecutiva del 1 de mayo, otra vez alegando la justificación de Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria”, establece sanciones para más entidades y personas en Cuba, especialmente en sectores claves como energía, minería y servicios financieros.
Además, cualquier persona, empresa u organización financiera que opere o haga negocios con entidades cubanas “sancionadas”, con medidas que van del bloqueo total de sus activos en EE.UU. a cierre de sus cuentas en Wall Street o a la prohibición de operar en dólares.
Otras medidas coercitivas unilaterales fueron anunciadas por el secretario de Estado, Marco Rubio, el 7 de mayo.
A la condena de la ONU se ha sumado la de Gobiernos y organizaciones de todo el mundo. En entrevista con la división de la red de televisión y radio estadounidense ABC News en La Habana, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla denunció la agresión estadounidense, que combina medidas coercitivas unilaterales extraterritoriales y amenazas de intervención, viola la soberanía de Cuba y de terceros países y daña seriamente al pueblo cubano.
Rodríguez Parrilla advirtió que la Administración Trump ha elegido un “camino peligroso” que “podría derivar en consecuencias inimaginables, en una catástrofe humanitaria, en un genocidio, en la pérdida de vidas cubanas y de jóvenes estadounidenses”.
Subrayó que la isla “no representa una amenaza para Estados Unidos: ni para su seguridad nacional” y “ejercerá su derecho a la legítima defensa hasta las últimas consecuencias, con el apoyo masivo de su pueblo”.
Recientemente, expertos independientes de la ONU denunciaron que el bloqueo petrolero impuesto por Washington contra Cuba es una privación energética con graves consecuencias humanas y que el impedimento para importar crudo busca forzar un cambio de Gobierno mediante la asfixia económica y el colapso de la infraestructura básica.
En un comunicado, señalaron que el ilegal cerco energético perturba gravemente la vida cotidiana, atenta contra derechos básicos a la alimentación y el acceso al agua potable, y tienen un efecto devastador sobre la salud y el saneamiento para millones de cubanos.
(Con información de agencias)
