En un comunicado, la institución citó como ejemplo la detención de tres de ellas el lunes último y la pasada semana de cuatro estudiantes de la Universidad de Birzeit.
Basado en informes de ONG y de abogados, la PPS denunció una escalada de abusos contra las féminas palestinas en los centros penitenciarios israelíes, que incluyen palizas, humillaciones y malos tratos sistemáticos.
Señaló que las reclusas están sometidas a duras condiciones de detención, entre los que citó abusos médicos, aislamiento, agresiones y registros humillantes, además del grave hacinamiento en las celdas, donde algunas se ven obligadas a dormir en el suelo.
El ritmo de la represión dentro de las cárceles israelíes se intensificó con repetidos ataques físicos y la imposición de políticas sistemáticas de abuso, recalcó.
Al respecto, criticó el empeoramiento de las condiciones sanitarias en el contexto de una política basada en la inanición y la propagación de enfermedades dentro de las prisiones.
Tales prácticas forman parte de un sistema de tortura organizado que tiene como objetivo a los presos, tanto hombres como mujeres, subrayó.
En febrero último la Oficina de Prensa de Prisioneros reveló que el Ejército y la Policía del vecino país detuvieron a más de 680 mujeres palestinas desde el inicio de la agresión contra la Franja de Gaza, en octubre de 2023.
Por su parte, el Centro de Información Israelí para los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados denunció que las cárceles de esa nación se convirtieron en campos de tortura para prisioneros palestinos, bajo una política oficial basada en el abuso físico y psicológico, el hambre y la negligencia médica.
En un reporte titulado “El infierno en la Tierra”, la ONG criticó la estrategia contra los reclusos palestinos.

