
El Deporte ciencia atesora en el municipio de Pilón a una destacada aficionada: Karen Torres Silvera, quien desde los seis años de edad practica el ajedrez.
La joven apasionada recuerda que todo comenzó en la academia de del territorio, donde su hermana jugaba cada tarde y ella asistía con su madre a recogerla: “Cada vez que llegaba, los profesores me inquietaban sobre cuándo iba a comenzar a jugar; y yo corría por todas las mesas, huyendo en mi juego de niña”.
Una vez que su hermana abandonó el ajedrez, los profesores llegaron a la primaria para realizar captaciones. Fue entonces, cuando Karen optó por continuar ese trabajo, “de ahí nació mi interés; me fue gustando y empezaron a llegar los resultados”, rememora.
Desde los ocho años, Torres Silvera comenzó a participar en torneos fuera del municipio y de la provincia. En tercer grado, intervino en el provincial Sub 12, aunque pertenecía a una categoría inferior (Sub 8), y logró coronarse en el segundo tablero.
Posteriormente, aparecieron competencias en Camagüey, con destaque para la justa por un aniversario de la Villa de Santa María del Puerto del Príncipe, donde conquistó el primer lugar.
“En nuestra provincia, participé en el Papalote y el Carlos Manuel de Céspedes.
“El más importante en el que jugué fue el Capablanca In Memoriam de 2023, con el primer lugar en el Sub 16, y en el Guillermito García obtuve el segundo en la modalidad abierta”, rememora con agrado.
Karen cursa la carrera de Licenciatura en Cultura Física, en el Centro Universitario Municipal Olga Guevara Pérez, “ya formo parte de la plantilla del Inder y entreno a los niños en mi casa, debido a que la academia está temporalmente cerrada, pues funciona como la casa de una familia dañada por los sismos (de noviembre de 2024)”, revela.
Aun así, confiesa que su principal objetivo no es enseñar, “sino continuar compitiendo”. Cinco títulos de campeona provincial en su niñez y tres entre adultos, son algunos de los mejores resultados que ostenta.
También ha participado en tres zonales (Oriente) del apartado femenino y, en las dos últimas ocasiones, clasificó a la final nacional.
Sin embargo, no pudo participar en la última, quedó pospuesta al restringirse el calendario competitivo por las medidas coercitivas del gobierno de Estados Unidos hacia nuestra Isla.
A sus 18 años, Karen sigue soñando; mientras, pone todo su empeño y dedicación en el entrenamiento diario, tanto físico como digital; y afirma: “amo el ajedrez”.
