
Madrid,- Los toques de atención de resultados inesperados en la Copa Mundial de Fútbol tensan hoy, aún más, el derbi ibérico España-Portugal, que coloca a la figura de Cristiano Ronaldo en el foco.
También el arbitraje. Será el inglés Anthony Taylor, un experimentado en estos menesteres. España lo recuerda con afecto, después de no pitar una mano de Marc Cucurella que debió ser penalti favorable a Alemania en la Eurocopa 2024.
Sin embargo, del lado portugués tampoco hay escepticismo al tratarse de un colegiado de larga trayectoria.
El tema ante el duelo en Dallas apunta a cierta preocupación por algunas sorpresas, como la eliminación ayer de Brasil a manos de la Noruega de Erling Haaland, nunca mejor dicho, autor de los dos goles de los nórdicos.
Aunque el partido terminó 2-1, el gol de penalti de Neymar Junior fue intrascendente y en el límite del tiempo de descuento. Un Brasil irreconocible, incapaz de aprovechar sus oportunidades, incluyen la pena máxima errada por Bruno Guimaraes ante el sólido guardameta noruego Orjan Nyland.
Fue igualmente significativa la angustia de Argentina para imponerse a Cabo Verde 3-2 en los instantes finales del tiempo extra, después de empatar en el reglamentario.
Inglaterra, otro de los favoritos en el torneo de Estados Unidos, México y Canadá, sufrió en demasía para derrotar a Croacia y únicamente Harry Kane pudo salvar a los “Three Lions”.
En cualquier caso, la cita ibérica llega, como es habitual, con todo el morbo posible. España es la actual campeona europea (en 2024) y Portugal de la Nations League (2025).
En las antípodas por cuestiones de edad, el portugués Cristiano Ronaldo, único jugador en la historia en marcar goles en seis Copas FIFA, y del otro lado, el español Lamine Yamal, mozalbete a punto de cumplir 19 años y llamado a ser una de las estrellas del futuro.
El conjunto lusitano cuenta, además de Cristiano, con Nuno Mendes, Vitinha, Neto, Joao Neves, Leao, Bruno Fernandes y el portero Diogo Costa, entre otros.
Enfrente, Lamine, Pedri, Cucurella, Pedri, Oyarzabal, Olmo, Rodri, Baena, Ferrán Torres y Unai Simón.
De momento, el choque plantea igualmente una apuesta de estrategas españoles, Luis de la Fuente por la Roja, y Roberto Martínez como técnico de los portugueses.
Portugal no se distingue a lo largo de la historia como un equipo de vocación ofensiva. Sus habilidades estriban en el control del mediocampo, sólida defensa y un ataque ponderado en busca de lo estrictamente necesario.
Lo contrario es España. Gusta del toque, pero con un anhelo goleador permanente que se refleja en la velocidad de sus contragolpes. Lamine es su principal arma, aunque echará en falta a su compañero de aventuras en el otro extremo, Nico Williams, lesionado en recuperación.
Puede ser un partido trabado y esto, en realidad, permitiría a los lusitanos lograr su objetivo, hasta encontrar un camino al gol. A España no le conviene y ya lo sufrió en la Nations League al imponerse 5-3 en tanda de penaltis.
