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xisten señales hoy para que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, deje de subestimar las encuestas, cuando todas apuntan a su creciente índice de desaprobación amenazando en 2026 el control del Partido Republicano en el Congreso.
La cercanía de las elecciones intermedias de noviembre ha encendido las alertas. Los investigadores señalan que el presidente ha perdido terreno en una variedad de atributos personales y áreas de gestión, por temas que han ido desgastando su imagen como el rechazo a sus políticas migratorias, los archivos de Jeffrey Epstein, los aranceles y la guerra con Irán.
Algunos observadores cuestionan si Trump ha sobreestimado su capital político al intentar imponer medidas que incluso sectores de su propia coalición no apoyan totalmente y en todo este escenario de insatisfacción se beneficia el Partido Demócrata, aunque la visión en general de los estadounidenses muestra descontento con los dos principales partidos.
Un reciente sondeo del Pew Research Center arrojó, por ejemplo, que el 61 por ciento de los ciudadanos desaprueba la guerra de Trump contra Irán. De acuerdo con los datos, la mayoría de los encuestados (59 por ciento) cree que fue una decisión errada el atacar territorio iraní.
Distintos estudios de opinión indican que el descenso de la popularidad de Trump podría convertirse en un lastre para los republicanos, que actualmente controlan tanto la Cámara de Representantes como el Senado en el Capitolio.
En noviembre se podría reconfigurar el mapa político en Washington; sin embargo, Trump recurrió la víspera a una socorrida explicación a la hora de abordar su pérdida de terreno: las encuestas son falsas.
“Me dan encuestas falsas”, se quejó el mandatario republicano al referirse al conflicto con Irán durante un evento para pequeñas empresas en la Casa Blanca.
Mientras, en pleno año electoral, el Pew reveló que la valoración ciudadana sobre el presidente atraviesa un momento crítico, porque, según sus estadísticas, la aprobación de su gestión descendió al 34 por ciento, marcando el nivel más bajo en lo que va de su segundo mandato.
Además, solo el 38 por ciento de los estadounidenses considera que Trump “cumple sus promesas” , una cifra que descendió de forma drástica desde el 51 por ciento que alcanzó luego de su reelección en noviembre de 2024.
