
Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de
Estado.
El 23 de octubre de 1926 nace en el barrio Ceiba–Puentes Grandes, Pedro Marrero Aizpurúa. Era hijo de inmigrantes canarios procedentes de Las Palmas de Gran Canaria y del País Vasco.
Estudió en el colegio de su barrio hasta sexto grado de primaria. Luego, ingresó en el Instituto de Segunda Enseñanza de Marianao.
A la muerte de su padre el presupuesto familiar no era suficiente para costear la carrera de él y de su hermana Lucila. Marrero decide no continuar sus estudios y se incorpora a trabajar.
Comienza su vida laboral en el depósito de cerveza, propiedad de Nazahal y Cia., en el departamento de transporte.
Allí es elegido como delegado de la Asociación de carros y camiones, organización que asociaba a todos los obreros del ramo.
Juntos Pedro Marrero y Fernando Chenard Piña son los representantes para organizar la Juventud Ortodoxa perteneciente entonces al municipio de Marianao, hoy Playa.
Fue uno de los primeros militantes del Partido Comunista, colaborando en la recogida de material para enviar a España durante la guerra civil (1936 – 1939).
Desde una temprana edad ocupó cargos en los sindicatos. Se destacó en las ayudas a los detenidos y enfermos o solicitando mejores condiciones de vida laboral de los trabajadores cubanos, consiguiendo resultados positivos, a pesar de la persecución en la que se veía envuelto.
El golpe de estado del 10 de marzo de 1952 encabezado por Fulgencio Batista, lo sitúa entre sus opositores más activos.
En los funerales de Rubén Batista, joven estudiante asesinado por la policía durante una manifestación, reparte ejemplares de propaganda contra la dictadura. Para entonces ya estaba enrolado en el movimiento revolucionario que organizaba el asalto al Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, liderado por Fidel Castro.
Con el objetivo de recaudar fondos para la acción, vende el juego de comedor de su casa, el refrigerador, empeña el salario y no vende el juego de cuarto porque Fidel Castro se lo impide.
Llegado el momento de la partida, en la máquina de Marrero viajan hacia Santiago de Cuba: José Suárez Blanco, José Antonio Labrador, Gregorio Creaga y Severino Rossell.
Momentos antes del ataque, Fidel Castro, en la granja Siboney, pide voluntarios para atacar la posta No. 3, la posición más peligrosa. Todos los combatientes dan un paso al frente, por lo que el líder de la acción escoge a varios, entre ellos a Pedro Marrero, que es designado para manejar el segundo carro donde iba Fidel Castro.
El plan estaba bien planificado pero, por una cuestión fortuita falla el factor sorpresa y se inicia el combate fuera de los muros del cuartel con un alto costo de muertos y heridos.
Posteriormente, al tratar de ayudar a su compañero herido, José Luis Tassende, es capturado y posteriormente salvajemente asesinado por los soldados de la dictadura.
Actualmente sus restos yacen en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, junto a los de un numeroso grupo de asaltantes del Cuartel Moncada.
