
En un ambiente de desfile por el Primero de Mayo se replican los preparativos como un ritual, durante años, en la tierra granmense.
Desde la alegría y sueños , no solo en cientos de hogares, sino en todos sus municipios, escuelas y barrios, esta iniciativa vuelve a mostrar el más puro optimismo y voluntad, en medio de circunstancias complejas.
Carlos Alberto Guzmán Castillo, todavía tiene nítido en sus recuerdos el legado de los genes de la familia, allá en Las Novillas, en la Ciudad del Golfo de Guacanayabo y del padre ingeniero agrónomo, como él.
«Nosotros como dice la historia, somos una familia humilde, de Manzanillo, siempre dedicada a la producción de alimentos, con la inclinación y formación, sin imposición, ha sido por voluntad propia».
Desde el 2006 reside en Bayamo, donde cursó los estudios en todas las enseñanzas hasta la Universidad con buenos resultados, mientras está a la espera de la confirmación para hacer el doctorado.
«Realmente es abrumador el bloqueo del Gobierno de los Estados Unidos que lleva más de seis décadas, avasallando a todo un pueblo, pero aquí estamos firmes, en el compromiso de defender la soberanía de la Patria y por eso, desfilaremos este Primero de Mayo, junto a los trabajadores agropecuarios.
« Es una guerra injusta, la que nos hacen, es de asfixia, en lo político, ideológico y económico, pero tenemos como combatirla, somos un pueblo que no se rinde, ni doblega ante la amenaza de agresión imperialista.
« La Revolución siempre podrá contar conmigo, dijo el militante de la Unión de Jóvenes Comunista, desde los 17 años, que ingresó más recientemente a las filas del Partido Comunista de Cuba.
« Al consignar mi nombre y firma, lo hago en apoyo consciente, para refrendar la paz y el amor patrio, lo hago de forma voluntaria y comprometida», señaló al Multimedio La Demajagua, al ser interpelado sobre las razones por las que dio su firma.
Guzmán Castillo se refirió el negativo impacto del bloqueo energético al desempeño de la empresa agroindustrial de granos Fernando Echenique y a sus productores arroceros, en las siembras en las campañas de primavera y frío.
« La obstrucción es visible, no es de datos estadísticos, golpea las cosechas , por la falta de combustible, aunque el país realiza ingentes esfuerzos para no detenernos en la producción del alimento y que este llegue a la población», concluyó.
