
Federico García Lorca, uno de los poetas más famosos de nuestra época, nació en Fuente Vaqueros, un pueblo andaluz de la vega granadina, España, el 5 de junio de 1898.
Su madre, Vicenta Lorca Romero, había sido durante un tiempo maestra de escuela, y su padre, Federico García Rodríguez, poseía terrenos en la vega, donde se cultivaba remolacha y tabaco.
En 1909, Federico tenía once años, toda la familia se estableció en la ciudad de Granada, aunque seguiría pasando los veranos en el campo donde escribió gran parte de su obra.
Se licenció en Derecho, aunque nunca ejerció la abogacía, puesto que su vocación era la literatura.
Al pasar del tiempo recordaba cómo afectaba a su obra el ambiente rural de la vega y expresó… “Amo a la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones. Mis más lejanos recuerdos de niño tienen sabor de tierra. Los bichos de la tierra, los animales, las gentes campesinas, tienen sugestiones que llegan a muy pocos. Yo las capto ahora con el mismo espíritu de mis años infantiles. De lo contrario, no hubiera podido escribir Bodas de sangre”.
Una de las características de su obra es cómo ese ambiente, se convierte en un espacio inexistente donde se expresan las inquietudes más profundas del corazón humano: el deseo, el amor y la muerte, el misterio de la identidad y el milagro de la creación artística.
Influyeron en su formación Lope de Vega, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Manuel Machado, Ramón del Valle-Inclán, Azorín y el Cancionero popular.
En 1918 publicó su primer libro Impresiones y paisajes, costeado por su padre. En 1920 se estrenó en teatro su obra El maleficio de la mariposa, en 1921 se publicó Libro de poemas, y en 1923 se pusieron en escena las comedias de títeres La niña que riega la Albahaca y El príncipe preguntón.
Federico García Lorca llegaba desde Nueva York invitado por la Asociación Hispano Cubana de Cultura que dirigía Fernando Ortiz para dar una serie de charlas y conferencias en la isla.
En 1930 se convierte en uno de los más admirados y queridos intelectuales que visitarían a Cuba.
Su libro Poeta en Nueva York, que completa durante su estancia en Cuba con su poema Son de negros en Cuba, recoge en sus versos la fuerte impresión que dejaran en el poeta sus días cubanos, que en carta a sus padres desde La Habana les dice:
“Esta isla es un paraíso”
Federico García Lorca se deslumbró con Cuba tanto como los mismos cubanos se hechizaron con su presencia. En su poema dedicado a la isla “Son de negros en Cuba” dice:
“Cuando llegue la luna llena iré a Santiago de Cuba,
Además de sus reuniones literarias García Lorca gustaba de escaparse a solas por los barrios marginales de La Habana, mezclándose con la población del país y desapareciendo por algún tiempo en las provincias cubanas.
Paseó por las calles de La Habana con el guatemalteco Luis Cardoza y Aragón y juntos visitaron el famoso Teatro Alhambra.
En Cuba vivió unos días intensos y alegres. Dio una serie de conferencias, con enorme éxito, en la Institución Hispano-Cubana de Cultura. Exploró la cultura y la música afrocubanas y compuso un son basado en los ritmos de los negros. Conversó sobre la música y el folclore con el matrimonio Antonio Quevedo y María Muñoz -amigos de Manuel de Falla, editores de la revista Musicalia, y fundadores del Conservatorio de Música Bach.
En La Habana estuvo con los españoles Adolfo Salazar y Gabriel García Maroto, y se reunió de nuevo con otro de sus amigos entrañables, el escritor y diplomático José María Chacón y Calvo.
Al instaurarse la Segunda República española, Fernando de los Ríos fue nombrado Ministro de Instrucción Pública. Bajo su protección se le confió a Lorca la codirección de la Compañía Estatal de Teatro La barraca, donde disfrutó de todos los recursos para producir, dirigir, escribir y adaptar algunas obras teatrales del Siglo de Oro español. Escribió en este período Bodas de sangre, Yerma y Doña Rosita la soltera.
Al estallar el motín militar contra la República los gobiernos de Colombia y México, presintieron que el poeta pudiera ser víctima de un atentado debido a su puesto de funcionario de la República Española, le ofrecieron el exilio, pero lo rechazó y se dirigió a su casa en Granada para pasar el verano.
García Lorca se declaraba católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y monárquico.
De hecho nunca se afilió a ninguna de las facciones políticas y jamás discriminó o se distanció de ninguno de sus amigos, por ninguna cuestión política.
Tras una denuncia anónima, el 16 de agosto de 1936 fue detenido en la casa de uno de sus amigos, el también poeta Luis Rosales, quien obtuvo la promesa de las autoridades nacionales de que sería puesto en libertad «si no existía denuncia en su contra»
Algunas investigaciones aseveran que fue fusilado por cuestiones territoriales que mucho tuvieron que ver con su padre que había declarado cierta vez en una entrevista al diario El Sol que…”en Granada se agita la peor burguesía de España”
Federico García Lorca fue ejecutado y su cuerpo permanece en una fosa común. Se cumplen 90 años de aquel crimen. Vivió Lorca 38 años, sin embargo dejó una huella imborrable en la literatura y en el arte del siglo XX.
