
Nombrar a Marisol García García, en Manzanillo, es aludir a la virtud y al servicio de excelencia. En sí preserva el honor de quien reconoce que “la esencia de un comerciante es pensar en la satisfacción, el bienestar y la atención esmerada al cliente”.
Con 56 años de labor ininterrumpida en el sector del comercio, el ejemplo moral que ha legado a diversas generaciones le torna paradigma. Su huella es la de una líder, guía, compañera, amiga, la de una madre a quien se ama y respeta.
“Siempre he sentido amor por el trabajo, y mi meta ha sido ofrecer un buen servicio, que los planes se logren y cumplir con las tareas de la Revolución. Por eso fuimos vanguardia nacional por 15 años, y la unidad se mantiene como modelo en Manzanillo, bajo la premisa de darle siempre la razón al cliente”.
De La Fuente fluye la esencia que ella le ha impregnado durante cuatro décadas. “Somos una familia, juntos hemos llegado hasta aquí, siempre ubicándonos en los primeros lugares, y la mejor Unidad Empresarial de Base en los últimos cinco años.
“También los reconocimientos personales han sido resultado del desempeño colectivo. Nunca trabajé para eso, lo hago para la Revolución y para el pueblo”.
Este 1 de Mayo desfiló una vez más en la urbe costera junto a sus muchachos. “Lo hice por nuestra Revolución, por la unidad de los cubanos, y para reafirmar que a Cuba se respeta”.
Aunque próxima al descanso de las faenas laborales, a sus 75 años de vida las energías de Marisol se renuevan y su ejemplaridad continuará como referencia en el sector: “porque lo máximo es servir al pueblo, que lo merece todo”.
