Bayamo: la última morada del prisionero 88

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Por Osviel Castro Medel | 9 agosto, 2017 |
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Sigmund Sobolewski, el prisionero número 88 del campo de concentración de Auschwitz, falleció el lunes, víctima de un paro cardíaco, a los 94 años de edad, en Bayamo, lugar con el que mantuvo vínculos constantes.

“A él le encantaba esta ciudad, sobre todo ir al parque y disfrutarlo, cuando tenía sus árboles, visitar sus librerías y sus calles”, dijo a la La Demajagua digital Cándida Ramona Tamayo Corría, la bayamesa que se convirtió en su esposa desde 1961.

El sobreviviente del Holocausto se radicó definitivamente en la Ciudad Monumento, en Calle Libertad, número 53, del reparto Roberto Reyes, desde 2013, sitio donde quiso vivir los últimos tiempos de su existencia.

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Su esposa -nacida en 1929- contó que el 26 de julio pasado Sigmund fue internado en el hospital Carlos Manuel de Céspedes, de la capital provincial de Granma, donde fue intervenido quirúrgicamente de una obstrucción intestinal.

“La operación fue un éxito, pero en los chequeos los médicos comprobaron que su corazón no funcionaba bien y luego vinieron otras complicaciones”, dijo la mujer, quien conoció a Sobolewski en La Habana cuando pasaba un curso de costurera.

Cándida Ramona Tamayo Corría, viuda de Sigmund Sobolewski

“Él trabajaba como traductor en el Ministerio de Industrias, nos conocimos de casualidad y nos casamos a los tres meses, precisamente en Bayamo, vivimos unidos hasta el día de hoy”, refirió Cándida.

“Nos fuimos a Canadá a los 11 meses de haber nacido nuestro primer hijo, Simón, y allá permanecimos 57 años”, explicó.

En el país de los Grandes Lagos nacerían los otros dos hijos, Emilio Ernesto y Vladimir, quienes hoy tienen 53 y 51 abriles, respectivamente.

Considerado una personalidad de talla mundial, Sigmund, de origen polaco, dedicó buena parte de su vida a divulgar por el planeta los horrores del fascismo y a explicar las graves consecuencias de la implementación de filosofías como aquella.

“Nosotros visitamos incontables veces Auschwitz o Torún, el lugar de su nacimiento (11 de mayo de 1923), Alemania y otros sitios históricos”, narró ella.

“El 88”, como era conocido mundialmente, fue llevado a Auschwitz el 17 de junio de 1940 y después de vivir un increíble calvario fue trasladado en noviembre de 1944 a Sachsen Hausen, campo en el que estuvo bautizado como el preso 115-318.

“Aquí tengo sus cenizas, serán llevadas a Canadá, tal como fue su última voluntad.  Fue un luchador incansable”, expresó Cándida Ramona con aflicción.

Cenizas de Sigmund Sobolewski
Entrevista a Sigmund Sobolewski, publicada por La Demajagua el 31 de enero de 2004

Sigmund Sobolewski, en la redacción de La Demajagua / FOTOS Luis Carlos Palacios Leyva

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  1. Es una pena que la humanidad tenga una
    memoria tan corta y desdichadamente marchen hacia esos sistemas que solo traen
    desdichas, ruinas (materiales y espirituales)
    a quienes los escogen.