El camagüeyano Emilio Ballagas se gradúa de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de su ciudad natal en 1926, en 1928 comienza los estudios en la Universidad de La Habana, y en 1933, obtuvo el título de Doctor en Pedagogía.
Fue profesor universitario, alternó la literatura y el periodismo. De personalidad poética diferenciada a través de dos direcciones de muy distinta orientación, por un lado se lanzó a la búsqueda de la poesía pura y por otro se adentró en una lírica popular y folclórica.
Elegía de María Belén Chacón, es considerada su obra de carácter más popular, Canción para dormir a un negrito, uno de sus poemas más tiernos, o Cuaderno de poesía negra.
También se ocupó de compilar la importante Antología de poesía negra hispanoamericana que lo convirtió en una de las principales figuras de esta corriente, junto a su máximo representante, Nicolás Guillén.
En sus obras sobresale la claridad y la musicalidad. Gozaba de profundos sentimientos los cuales se reflejan en su obra. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía en 1953. Además de sus varios libros y poemarios colaboró en varias revistas nacionales y extranjeras.
Ocupó el cargo de redactor del periódico La Publicidad, de Santa Clara. Posteriormente, publicó Elegía sin nombre y ofreció la conferencia “Parábola de la poesía española contemporánea” en la Institución Hispanocubana de Cultura.
Viajó por Francia, siendo comisionado por la Secretaría de Educación para realizar investigaciones sobre manuscritos de autores americanos conservados en la Biblioteca Nacional de París.
La Dirección de Cultura de la Secretaría de Educación de la República de Cuba le otorgó una Mención Honorífica por sus obras Sabor Eterno y Sergio Lifar, el hombre del espacio.
A partir de 1942, trabajó junto con Gastón Baquero, Eliseo Diego, Fina García Marruz y Cintio Vitier, como editor de la revista Clavileño. Tomó parte del ciclo organizado por la Sección de Literatura del Ateneo de La Habana “Los poetas de ayer vistos por los poetas de hoy”, con una conferencia sobre José María Heredia.
Pronunció dos conferencias en la Asociación Cultural de Católicas: “Ulises de regreso” y “Castillo interior de la poesía”.
En 1943 dirigió la revista Fray Junípero. Cuadernos de la vida espiritual.
El Colegio Nacional de Periodistas lo acreditó con el certificado de Aptitud Periodística Profesional.
En 1937 escribe “La poesía en mí”, su más importante introspección. Ante todo, expresa una cuestión que lo distancia de la estética romántica … Como poeta tengo el deber, y el destino de ignorarme. Soy un instrumento, soy caña hueca, que apenas dispone de unos cuantos agujeros para graduar el hálito universal […] Mi condición de instrumento y mi destino de ignorarme no excluyen la posibilidad de que el espíritu que me rige —para asumir una responsabilidad ante el Cosmos— procure afinar este instrumento hasta lograr darle las más variadas y ricas posibilidades de manifestar en sentido actual la eternidad de la poesía.
Refiriéndose a su labor como poeta Emilio Ballagas manifestó en una oportunidad: “La poesía en mi NO es un oficio ni un beneficio. Es una disciplina humilde, un hecho humano al que NO puedo negarme, porque me llama con la más tierna de las voces, con una inconfundible voz suplicante e imperativa a la vez. Como poeta NO me siento en modo alguno un ser excepcional y privilegiado.”
Muere en La Habana, el 11 de septiembre de 1954 a la edad de 46 años.
