
Daimelis está un poco inquieta. Bajo unas luces incandescentes de paneles solares, son visibles sus mejillas enrojecidas. Se acerca a las 37 semanas de gestación. Está a término, hospitalizada en el Hogar materno 8 de Marzo, de Cauto Cristo.
La enfermera presta, sin titubeos, decide realizar los protocolos de examen para una atención más profunda.
Hace tres horas que no hay electricidad. Sería muy complicado sin los paneles solares instalados en esta y otras instituciones del territorio, como parte del cambio de matriz energética.
“Me siento bien. Todavía no es el momento”, dice, un poco insegura, la embarazada de apellidos Moreno Peña y habitante en la comunidad de El Recreo.
“Pero sí, es muy bueno que tengamos electricidad todo el tiempo. Imagine este calor intenso sin un ventilador a la mano”, comentó.
Heydi Cedeño Correa, la enfermera de guardia, siempre está sonriente, menos cuando atiende pacientes.
“Es un gran logro de la Revolución”, afirmó, en referencia a este programa energético alternativo, mientras evaluaba a Daimelis.
Como esta, otras gestantes y pacientes celebran diariamente el impacto social de los generadores solares. La electricidad es vital para los servicios de Salud y por ello, ese programa alternativo en el sector posee un valor agregado.
La funcionalidad de equipos, la facilidad de procedimientos, hasta la ventilación para médicos y pacientes, se traduce en la sonrisa de un niño, en la gratitud de una madre, en la salvación de una vida.

“En nuestro policlínico, Joel Benítez Borges, hemos priorizado los servicios de urgencia. Me refiero al Cuerpo de guardia, las salas de hospitalización, el Hogar materno y la Sala de Estomatología.
“Tiene gran ventaja, por ejemplo, para quienes no tienen criterio de remisión y les hacemos seguimiento asistencial aquí”, declaró Michel Chacón Falcón, vicedirector de Asistencia Médica del Benítez Borges.
Por su parte, Yoiriel Galán Cedeño, representante sindical de Salud Pública, refirió que resulta una medida necesaria, coherente y de gran impacto:
“Ya hemos visto el resultado. Los trabajadores están muy satisfechos por los éxitos de este programa, que aunque no incluye todos los servicios, sí prioriza los vitales. Aquí la carga de las baterías alcanza para toda la noche. Hemos podido ahorrar mucho combustible, porque el grupo electrógeno es un alto consumidor y cada vez que llegaba un caso de urgencia, había que encenderlo. Por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, atendimos pacientes con lámparas recargables o teléfonos. Es un gran avance”, expresó.
A nivel social es una alternativa que ha traído múltiples beneficios. Tanto la funeraria como las sucursales bancarias y las oficinas de la Unidad Empresarial de Base de la Empresa Eléctrica, en Cauto Cristo, también la Casa de abuelos, poseen paneles solares. La satisfacción de estas prestaciones mejoran ostensiblemente.

“Hemos garantizado la vitalidad de centros de importancia para el territorio por el elevado impacto social de sus funciones. Nos falta aún, la Oficina comercial de Etecsa que, por problemas objetivos, está pendiente. Esta empresa requiere de mayor potencia. Hablamos de 30 kw/h, sería casi la cubierta total de esa instalación. Es una labor pendiente, pero se trabaja a nivel provincial, ampliando esas oportunidades. Realmente se necesita la telefonía fija y móvil, para complementar las acciones ejecutadas hasta hoy”, confirmó Osner Pompa León, vicepresidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular y presidente en funciones.
La búsqueda de soluciones a los planteamientos más acuciantes de la población constituye la principal labor de la dirección política y gubernamental del país en todas sus estructuras. El pueblo agradece su gestión, porque una luz encendida puede salvar una vida.
