Guerra, deuda y decadencia: el nuevo rostro del imperialismo estadounidense

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Por Granma | 8 junio, 2026 |
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FOTO/ Al Mayadeen

El imperialismo estadounidense ha atravesado diferentes etapas, la expansión continental del siglo XIX, el salto ultramarino de 1898, la hegemonía financiera de Bretton Woods y el momento unipolar surgido en 1991.

Este último periodo marcado por las «guerras preventivas –invasiones de Afganistán e Irak, ampliación de la OTAN, Consenso de Washington–, etc., la estructuración de nuestras estrategias para poner fin a gobiernos «incómodos» para Washington, empezó a erosionarse tras la crisis de 2008. Hoy asistimos a un declive multidimensional.

Las causas estructurales son nítidas, la desindustrialización redujo la producción del 25 % del PIB en los sesenta a menos del 11 %, mientras la deuda pública supera el 120 % y la economía se sostiene sobre el privilegio del dólar; una financiarización que Lenin habría definido como capitalismo parasitario.

China, entretanto, pasó de fábrica global a liderar 5g, inteligencia artificial y vehículos eléctricos, desplazando el centro de gravedad hacia el Indo-Pacífico.

La crisis de legitimidad interna –fracaso afgano, polarización, desigualdad obscena– y la rebelión del Sur Global (Brics, Shanghái, negativa a las sanciones contra Rusia) reflejan un hartazgo de la hegemonía occidental.

Ante ello, el imperialismo redobla su apuesta belicista, Lenin ya señaló que el capitalismo en su fase superior está «vinculado con la guerra de conquista y de rapiña».

La guerra en Ucrania, alentada y sostenida por la OTAN, busca debilitar a Rusia y justificar un gasto militar récord: el presupuesto de defensa para 2026 roza los 900 000 millones de dólares, cifra que, según el Sipri, «amenaza la seguridad y la estabilidad mundiales».

En el Pacífico, Aukus, la militarización del Mar de China Meridional y la venta de armas a Taiwán repiten la lógica de estrangular a la potencia emergente, mientras el riesgo nuclear se agrava con la modernización de arsenales y la ruptura de tratados.

El orden mundial se reconfigura, la alianza ruso-china y el Brics+ –con la incorporación en 2024 de Irán, Etiopía, Egipto y los Emiratos– desafían el dominio financiero estadounidense, así la desdolarización avanza con acuerdos en monedas nacionales, nuevos sistemas de pago y acumulación de oro, erosionando el pilar del parasitismo capitalista en el mundo.

No han escaseado las advertencias, el politólogo John Mearsheimer señala que el sistema internacional ha llegado a «un punto de inflexión crítico, marcando el fin definitivo del “momento unipolar”».

Si buscamos en el pensamiento de Lenin y Fidel encontratremos las claves: el imperialismo es el capitalismo monopolista en fase parasitaria y decadente, y su recurso a la guerra no denota fortaleza sino debilidad estructural.

Solo la unidad de los pueblos del Sur, la integración soberana y la defensa irrestricta de la paz pueden evitar la catástrofe, se trata, como insistió Fidel, de conquistar una segunda y definitiva independencia.

La historia, como recordó el Comandante en Jefe, no es un destino inevitable, sino una urgente y abierta disputa donde la acción consciente puede aún cambiar el rumbo.

Fuentes:

Lenin, Vladímir Ilich (1916). El imperialismo, fase superior del capitalismo. En Obras escogidas en tres tomos, tomo I, Moscú: Editorial Progreso, 1973, p. 736.

Banco Mundial. Manufacturing, value added (% of GDP) – United States.https://data.worldbank.org/indicator/NV.IND.MANF.ZS?locations=US

Fondo Monetario Internacional. World Economic Outlook Database, https://www.imf.org/en/Publications/WEO

SIPRI: Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo. https://www.sipri.org/media/press-release/2024/global-military-spending-surges-amid-war-rising-tensions-and-insecurity

Mearsheimer, John J. (2019). «Bound to Fail: The Rise and Fall of the Liberal International Order». International Security, 43(4), 7–50.

Informes del FMI y en análisis del Atlantic Council (2023): De-dollarization: The global shift away from the greenback

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