
Acusado de ser uno de los jefes de una conspiración antiesclavista llamada “La Escalera”, fue apresado y fusilado por la espalda, un día como hoy 28 de junio de 1844 a la edad de 35 años.
De su última creación poética que tituló “Plegaria a Dios”, son estos versos que declamaba cuando iba hacia el cadalso:
Ser de inmensa bondad ¡Dios poderoso!
a vos acudo en mi dolor vehemente
extended vuestro brazo omnipotente
rasgad de la calumnia el velo odioso
y arrancar este sello ignominioso
con que el mundo manchar quiere mi frente…
Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido) nació en La Habana en la calle de Bernaza. Su padre, Diego Ferrer Matoso, era un negro cubano de profesión peluquero. Su madre, Concepción Vázquez, bailarina española natural de Burgos, lo dejó con sólo unos días de nacido en la Casa Cuna o Real Casa de Beneficencia y Maternidad de La Habana.
El padre lo recuperó y lo atendió en medio de múltiples dificultades económicas. El niño tuvo que trabajar desde muy temprano y aprendió varios oficios, aunque el que le dio mayor estabilidad fue el de fabricar peinetas y otros objetos a partir del carey, de ahí que se le haya identificado también como peinetero, al igual que su padre.
No obstante, Plácido, comenzó a escribir versos desde muy temprano, por lo cual ganó alguna fama que le posibilitó establecer relaciones con otros poetas y estudiar asuntos de literatura.
Escribió el primer poema a los doce años de edad, un soneto titulado “La hermosa”.
Quedó huérfano de padre al morir este en México, adonde se había trasladado en busca de mejor suerte.
En varias ocasiones fue detenido y hecho prisionero, aunque las acusaciones de conspiración no fueron probadas.
En 1843 viaja a Villaclara, estuvo en Sagua la Grande, Remedios y Cienfuegos, fue apresado durante seis meses en la cárcel de Trinidad, acusado de conspirador. Al no probársele estos cargos fue puesto en libertad. En el propio año 1843 publicó en un folleto su leyenda El hijo de maldición.
Fue el autor de las conocidas composiciones:
- A Dorila de Almendar en su día
- A Doris
- A mi amada
- A una ingrata
- Al aniversario de la muerte de Napoleón
- Fatalidad
- Invocación
- Jicotencal
- La flor de caña
- La flor de la piña
- La flor del café
- La luna de enero
- La muerte de Gesler
- La primavera
- La primera sensación de amor
- La rosa de Trinidad
- Las palmas del Yumurí
- Los ojos de mi morena
- Plegaria a Dios
- Recuerdos
La Doctora en Ciencias Filológicas, Daysi Cué Fernández, ha expresado: “Artesano y expósito, y al parecer mulato, gracias a su talento logró ocupar un sitio destacado en las letras cubanas, pero esto no lo salva del aniquilamiento físico y moral (…) Al margen de los tintes melodramáticos en los que aparece envuelto su ciclo vital, lo cierto es que desde su enigmático nacimiento hasta su ejecución en plena juventud, acusado de ser cabecilla de una conspiración de negros, su existencia se desarrolló por cauces poco comunes y ello ha contribuido en gran medida a su notoriedad”
Plácido había nacido el 18 de marzo de 1806.
Radio Rebelde / Ecured/
